Porque no, no es lo mismo. Puede parecer una tontería, pero yo creo que no lo es. No es lo mismo que digan o diga yo de mí que soy infértil que que tengo infertilidad. El lenguaje que utilizamos influye en la forma de afrontarlo.  Poner etiquetas no ayuda a hacerle frente a los problemas, sino que hace que nos rindamos a ellos. El lenguaje crea realidades.

Esta una reflexión surge a raíz de una anécdota que me contó una persona que aprecio y que me hizo esta distinción en base a otra patología, la diabetes. Hoy la quería compartir hoy contigo porque me parece interesante. Me contó que la mamá de una paciente (ella es endocrina), le dijo que la diabetes no definía a su hija. Era algo que la acompañaba, pero no la definía. Habían muchos más adjetivos que sí lo hacían: su hija era lista, guapa, alta, valiente…

Ser algo implica que es una característica innata de la persona, algo muy arraigado, de ella, y por lo tanto, en general, que no se puede cambiar. No tenemos el control sobre eso.  Por ejemplo, yo soy bajita de estatura. Podré ponerme tacones, pero mi estatura no va a variar. Sería incorrecto decir estoy baja. Por el contrario sí es correcto decir yo soy baja y por mucho que me atiborre a vitaminas o que me estire no voy a crecer más.

Sin embargo, tener algo implica que puedo perderlo. Ahora lo tengo, ahora no lo tengo. Además, y lo más importante, ¡PUEDO CONTROLARLO!. Puedo hacer cosas para cambiarlo. A lo mejor no de forma inmediata o definitiva, pero puedo intentar hacer algo.

En el lenguaje solemos utilizar ambas formas indistintamente. Así incluso tú misma puedes decir «soy infértil». Pero piénsalo bien. Si es lo que eres, ¿cómo lo vas a cambiar? Si es algo que te define, es algo estable en ti. En cambio, si dices «Tengo infertilidad», cabe la posibilidad de que en algún momento dejes de tenerla. Y lo mejor de todo es que con pequeños gestos y acciones puedes ayudar a que esto pase. Cambiando tu estilo de vida, cambiando la alimentación, haciendo ejercicio y en definitiva llevando una vida sana estarás contribuyendo a ese cambio. Puedes coger el mando de la infertilidad y realizar pequeños o grandes cambios y realizar tratamientos de Reproducción Asistida.  Puede que logres cambiar algo, o tal vez puede que no, pero «tener infertilidad» al menos te deja  la opción de intentarlo.

Lamentablemente esto no sólo pasa con la infertilidad. Con otras muchas enfermedades también pasa. Te dicen o te dices que eres diabética, hipertensa, anoréxica, alérgica… Las personas no nos definimos por nuestras patologías o enfermedades. Además el hecho de «tener» una determinada enfermedad nos deja abierta la puerta para poder controlarla aunque sea mínimamente.   A partir de hoy, no te definas ni dejes que te definan por algo que no eres. En lugar de eso puedes decirte y dejar que te digan que eres guapa, graciosa, simpática, amable, generosa, atractiva, dulce, serena, valiente, fuerte….   ¿Y tú qué piensas? ¿Cuál es tu reflexión? Cuéntamelo en comentarios. Me encantará leerte y responderte.

Un fuerte abrazo💚

María Jo sé Barquero

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